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¿Es la artrosis realmente una enfermedad debilitante? Lo explica el médico

¿Es la artrosis una enfermedad debilitante? Puede serlo, pero depende de dónde aparece, de su grado y de cómo responde el cuerpo. Lo explica el médico.

Por el Dr. Luigi ManziActualizado el

¿Te has despertado alguna vez con las articulaciones rígidas como palos? ¿O quizás tu abuelo siempre se queja de que le duele la rodilla cuando cambia el tiempo? Pues bien, probablemente se trate de osteoartritis.

¿Es la osteoartritis realmente una enfermedad debilitante? Esta es una de las preguntas que más me hacen en mi consulta. La respuesta breve es: puede serlo. Pero, como siempre en medicina, hay mucho más que considerar. Depende de muchos factores: dónde aparece, qué tan avanzada está, cómo reacciona el cuerpo. En resumen, no todas las osteoartritis son iguales.

Al fin y al cabo, estamos hablando de la enfermedad articular más común del mundo: afecta prácticamente a todo el mundo después de cierta edad, aunque algunos la padecen más que otros.

¿Qué es esta bendita artritis?

La osteoartritis es realmente una enfermedad debilitante.

Imagina tus articulaciones como las bisagras de una puerta. Cuando son nuevas, todo se desliza suavemente. Pero con el tiempo y el uso, el cartílago que recubre los huesos se desgasta. Es algo parecido a cuando se desgasta el revestimiento de un cojinete: poco a poco empieza a rozar.

El cartílago es la sustancia lisa y resbaladiza que permite que los huesos se muevan sin rozarse entre sí. Cuando se deteriora, comienzan los problemas. Los huesos empiezan a rozarse directamente. El cuerpo intenta "reparar" el daño creando nuevo tejido óseo en los bordes, lo que llamamos osteofitos o, más comúnmente, "protuberancias óseas".

¿El resultado? Dolor, rigidez y, a veces, incluso hinchazón.

¿Por qué se produce la osteoartritis?

Genética del pie

Esto es interesante porque existen muchas causas. La edad es la más obvia: después de los 65 años, prácticamente todo el mundo presenta signos de osteoartritis en las radiografías. Pero no se trata solo del paso de los años.

El peso corporal influye considerablemente, sobre todo en las rodillas y las caderas. Ten en cuenta que cada kilo de más supone entre 3 y 4 kilos adicionales de presión sobre las rodillas al caminar. Haz los cálculos tú mismo.

Luego están las lesiones. ¿Recuerdas aquella vez que te lastimaste jugando al fútbol y pensaste: "Se me pasará solo"? Pues años después, puede que tengas que pagar las consecuencias. Los microtraumatismos repetidos a lo largo del tiempo suelen pasar desapercibidos, pero la articulación los recuerda todos.

La genética juega un papel fundamental. Si tus padres tuvieron problemas de osteoartritis, es probable que tengas mayor predisposición. Esto no es una sentencia de muerte, pero sí un factor de riesgo a tener en cuenta.

Y luego están las malformaciones congénitas, el tipo de trabajo que se realiza, el deporte que se practica. Es obvio que un albañil tiene más probabilidades de desarrollar artritis en las manos que un oficinista.

Los síntomas que debes reconocer

Artritis reumatoide en ancianos

El dolor es el síntoma principal, pero no siempre es igual para todos. Algunos pacientes describen un dolor sordo y constante. Otros describen sensaciones de espasmos al realizar ciertos movimientos.

El dolor matutino es típico, de esos que te hacen pensar: "Necesito calentar antes de salir". Es característico de la osteoartritis: tras horas de inmovilidad, la articulación se comprime y necesita moverse para recuperar su flexibilidad.

La rigidez es otro síntoma típico. Ya no puedes agacharte como antes, te cuesta atarte los zapatos y levantarte de una silla se convierte en un esfuerzo. Poco a poco, pierdes la fluidez de movimiento que antes dabas por sentada.

A veces se oye un ruido —lo que llamamos crepitación— al mover la articulación. Es el sonido de la fricción entre las superficies del cartílago dañado. No tiene por qué ser doloroso, pero puede resultar molesto.

En etapas más avanzadas, la articulación también puede deformarse visiblemente. Los dedos curvados y las rodillas arqueadas son señales de que la artritis ha progresado significativamente.

¿Cómo hago el diagnóstico?

Diagnóstico del pie hueco

Cuando un paciente viene a verme con sospecha de artritis, lo primero que hago es escucharlo. Me cuenta su historia: cuándo empezó el dolor, qué lo empeora, qué lo alivia y si ha sufrido algún traumatismo previo.

Luego viene el examen físico. Observo cómo camina, cómo mueve la articulación, dónde siente dolor cuando la presiono. A veces ya se puede oír ese crujido típico.

Las radiografías son cruciales: muestran claramente si el espacio articular se ha estrechado, si hay osteofitos o si el hueso debajo del cartílago se ha engrosado. Es como mirar dentro del motor de un coche para ver dónde está desgastado.

En algunos casos, es necesaria la resonancia magnética, sobre todo si quiero evaluar mejor los tejidos blandos: ligamentos, meniscos y cartílago residual. Pero para la osteoartritis común, las radiografías suelen ser suficientes.

¿Análisis de sangre? Se utilizan principalmente para descartar otras enfermedades, como la artritis reumatoide. La osteoartritis en sí misma no muestra cambios significativos en los análisis.

¿Qué podemos hacer para curarlo?

terapias con medicamentos

Empecemos con una verdad incómoda: la osteoartritis no se "cura" en el sentido tradicional. El cartílago desgastado no se regenera como la piel después de una lesión. Pero eso no significa que no podamos hacer nada; ¡todo lo contrario!

Los medicamentos suelen ser la primera opción de tratamiento. Los antiinflamatorios alivian el dolor y la inflamación, aunque deben usarse con precaución, ya que pueden causar problemas estomacales a largo plazo. Los condroprotectores —fármacos que supuestamente protegen el cartílago— aún son objeto de debate, pero algunos pacientes reportan beneficios.

La fisioterapia es fundamental. Un buen fisioterapeuta no solo alivia el dolor, sino que también enseña ejercicios específicos para mantener la movilidad y fortalecer los músculos que sostienen la articulación. Es una inversión a largo plazo.

El otro día, un paciente me dijo que lo había dejado todo porque "no servía para nada". Le expliqué que es justo lo contrario: cuanto más te detienes, más se "bloquea" la articulación. El movimiento adecuado es medicina.

También existen inyecciones con ácido hialurónico, cortisona y plasma rico en plaquetas. No son curas milagrosas, pero en algunos casos pueden proporcionar alivio durante meses.

En los casos más avanzados, cuando el dolor se vuelve realmente incapacitante y los tratamientos conservadores ya no son suficientes, se considera la cirugía. Prótesis, artroscopia para limpiar la articulación, osteotomías para realinear los ejes: todo depende de cada caso particular.

¿Hasta qué punto puede llegar a ser incapacitante?

Aquí viene la pregunta del millón. **Artritis, una enfermedad debilitante**: es una etiqueta que asusta a muchos pacientes. La realidad es que depende mucho de dónde aparezca y hasta qué punto progrese.

Una artritis leve en una mano puede que solo te moleste al abrir frascos. Pero una artritis severa en la cadera o la rodilla puede limitar seriamente tu independencia: caminar se vuelve difícil, subir escaleras una pesadilla y entrar y salir del coche una lucha.

He visto pacientes jóvenes —de cincuenta y tantos años— obligados a cambiar de trabajo por la artrosis de rodilla. Y otros de ochenta y tantos años que, con artrosis generalizada, siguen llevando una vida casi normal. ¿La diferencia? A menudo depende de cómo se aborde el problema, de la precocidad con la que se inicien los tratamientos adecuados e incluso de un poco de suerte genética.

La artrosis incapacitante es una realidad cuando limita significativamente las actividades diarias. Pero no es una sentencia de muerte: con el enfoque adecuado, incluso la artrosis avanzada puede vivirse con dignidad.

Cómo puedes prevenirlo (o ralentizarlo)

cambiarse de zapatos

Más vale prevenir que curar, aunque no podamos controlarlo todo. Mantener un peso saludable es probablemente lo más importante que puedes hacer por tus rodillas y caderas. Cada kilo que pierdes es un regalo para tus articulaciones.

El ejercicio regular es fundamental, pero cuidado: debe ser el adecuado. Nadar, andar en bicicleta o caminar son perfectos. Los deportes de alto impacto o con giros bruscos son menos recomendables si ya tienes problemas.

Una dieta equilibrada, rica en omega-3 y antioxidantes, puede ayudar a reducir la inflamación general en el cuerpo. No es milagrosa, pero cada pequeño esfuerzo cuenta.

Y luego están los zapatos adecuados: un elemento subestimado pero increíblemente importante. Un buen soporte para el arco del pie puede marcar la diferencia a largo plazo.

SmartHallux: Dónde podemos ayudarte

cirujanos

En SmartHallux, nos especializamos en cirugía de pie y tobillo. El Dr. Luigi Manzi, con amplia experiencia en este campo, ofrece a cada paciente un plan de tratamiento personalizado con las técnicas más modernas.

La artrosis de tobillo es menos común que la de rodilla o cadera, pero cuando se presenta, puede ser muy limitante. Ofrecemos prótesis de tobillo de última generación y técnicas conservadoras siempre que sea posible.

El equipo de SmartHallux trata afecciones como el hallux valgus , el neuroma de Morton y otras deformidades que causan dolor en los pies. SmartHallux ofrece un apoyo integral durante todo el proceso de tratamiento, convirtiéndose en la mejor opción para un tratamiento eficaz y adaptado a sus necesidades. Reserve su consulta especializada con el equipo de SmartHallux hoy mismo (se abre en una pestaña nueva).

Preguntas que me haces con frecuencia

Doctor, ¿la osteoartritis es necesariamente incapacitante?

No necesariamente. Depende de muchos factores: la ubicación, la gravedad, la respuesta al tratamiento y el estilo de vida. Tengo pacientes con artritis avanzada que aún practican senderismo, y otros con artritis moderada que tienen dificultades para salir de casa. La diferencia suele radicar en el enfoque terapéutico.

¿Puedo seguir practicando deporte con osteoartritis?

Depende del deporte y del grado de avance de la artritis. Es mejor evitar los deportes de alto impacto, como correr sobre asfalto o el fútbol. La natación, el ciclismo y el yoga son excelentes y suelen ser beneficiosos. Lo importante es escuchar a tu cuerpo.

¿Duelen las infiltraciones?

La inyección en sí dura unos segundos y causa mínimas molestias. En ocasiones, puede haber algo de dolor en las horas posteriores, pero suele desaparecer rápidamente. Los beneficios, cuando se producen, duran meses.

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